martes, 21 de junio de 2005

Los obispos que digan misa (II)

La segunda parte sobre la reforma de las normas civiles del matrimonio quiero centrarla en el matrimonio entre homosexuales (y os habéis adelantado todos...):

  • - "Reforma de las normas del matrimonio". Es la verdadera espina de la ley, la que ha llevado a la calle a un número indeterminado de "familias" a defender la unidad familiar y a expresarse en contra de las uniones civiles entre homosexuales. En fin, para gustos los colores. De nuevo entra en juego la famosa y cicatera IGLESIA CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ROMANA, que se erige en estandarte de la sociedad española y tacha de degenerados, enfermos y viciosos a los homosexuales, además de negarle una serie de derechos. La negativa a reconocerles el derecho a casarse se basa en la finalidad del matrimonio: la de formar una familia y procrear. Pero eso es bajo el prisma del sacramento del matrimonio y no bajo la institución civil del matrimonio, en la que la finalidad básica (según el Dº Romano, del que deriva nuestro Dº Civil) es la transmisión de los bienes, independientemente de que existan o no descedientes directos (hijos, nietos), puesto que la propiedad también puede pasar a descendientes indirectos (hermanos, sobrinos, etc). Lo que ocurre en este país es que hemos estado semi-gobernados durante 800 años (desde la reconquista pa'cá) por representantes eclesiásticos y así nos ha ido, con imposición de una religión desde el Estado, siendo el último representante político-católico Franco, que entraba a las Iglesias bajo palio (que es ese toldillo sujeto por cuatro o seis palos, bajo el cual, en el día del Corpus o la Purísima sale la Sagrada Forma, en manos de un sacerdote... ¿Franco qué era: sacerdote o Sagrada Forma?). Si el verdadero problema es lingüístico, pues que se llame X a este tipo de uniones, pero que, por favor, no salgan representantes de ningún partido político ni de ninguna religión hablando de derechos que no son inherentes al ser humano, porque esos Derechos Humanos han ido agrandándose a lo largo de la Historia (que se lo pregunten a cualquier estudiante de primero de Derecho que curse Teoría General del Derecho; las mujeres en España pudieron votar en las elecciones de 1931, por ejemplo, antes no) y ya va siendo hora de que no hagámo distinciones entre ciudadanos de primera (con todos los derechos reconocidos en la Constitución Española de 1978) y ciudadanos de segunda (homosexuales, transexuales, etc, sin derecho a casarse). Independientemente de que creamos que la homosexualidad se hace o se nace, el caso es que nos encontramos ante CIUDADANOS ESPAÑOLES QUE CARECEN DE UNO DE LOS DERECHOS ELEMENTALES RECOGIDOS EN LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA.
  • - Reflexión última: La Iglesia Católica quiere defender la familia desde un punto de vista tradicional: padre, madre e hijos para toda la vida. Creo que provengo de algo que no es una familia: mi abuela se quedó viuda a los 32 años y con 4 hijos. Ya falta un elemento esencial de la familia, el padre. Además, ¿los homosexuales no provienen de "familias"?¿No tienen padre, madre y hermanos?