viernes, 24 de enero de 2014

24-1-1977, 22:30, C/ Atocha, nº 55, Madrid

Por si alguien no se acuerda o no lo dicen en los telediarios, hoy hace 37 años que un comando ultraderechista asesinó a sangre fría a 5 personas que trabajaban en un despacho de Comisiones Obreras e hirió a otras 4 personas. Fue la la llamada "matanza de Atocha".
Y se les mató como escarmiento a los rojos, sólo porque eran ideológicamente de izquierdas y parecían estar detrás de una huelga de trabajadores del sector del transporte que afectaba al Sindicato Vertical del Transporte (franquista). 

Para que nadie lo olvide, los nombres y profesiones de los asesinados son:
 - Enrique Valdevira Ibáñez, abogado
 - Luis Javier Benavides Orgaz, abogado
 - Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco, abogado
 - Serafín Holgado de Antonio, estudiante de derecho
 - Ángel Rodríguez Leal, administrativo
Los heridos fueron: Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Dolores González Ruiz, casada con Sauquillo. Las heridas fueron bastante graves, hay que destacar que Dolores González recibió una bala que le destrozó la boca. Pasó por tres operaciones, necesitó 900 días de tratamiento y se quedó en treinta y dos kilos. También perdió al hijo que esperaba.

¿Y qué fue de los asesinos? José Fernández Cerdá, Fernando Lerdo de Tejada y Carlos García Juliá, autores materiales de los hechos, fueron condenados a 193 años de prisión cada uno; Francisco Albadalejo Corredero, cómplice que iba con ellos en el asalto, a 63 años. Otras tres personas fueron condenadas a penas menores por facilitar las armas y por complicidad.

Lerdo de Tejada se fugó durante un extraño permiso de fin de semana en 1979, antes de la celebración del juicio; García Juliá obtuvo la libertad condicional en 1994 y se fue a trabajar a Paraguay, con permiso de la Audiencia Nacional, que fue revocado, pero ya no volvió, se le considera fugado a efectos legales, fue detenido en Bolivia por narcotráfico y está en prisión en La Paz, reclamado por la Audiencia Nacional; por último, José Fernández Cerrá cumplió 15 años de cárcel y salió con la condicional en 1992, se dice que está en España y vinculado a una empresa de seguridad privada. Albadalejo Corredero fue el único que murió en prisión en 1985.

En memoria de aquéllos que defendieron los derechos de los trabajadores.

miércoles, 24 de abril de 2013

Clandestinas y delincuentes

Deseo ser madre algún día. 

Pero también deseo poder decidir si seguir adelante con un embarazo no deseado, con un embarazo de un feto malformado o con un embarazo que pueda poner en riesgo mi vida. 

Con la reforma del Código Penal y de los supuestos legales de aborto (ahora, más ilegales que nunca), Gallardón aboca a miles de mujeres, mayores o menores, a poner en riesgo su vida en clínicas abortivas clandestinas o a tener que viajar al extranjero para poder abortar en condiciones sanitarias óptimas. 

Siempre recordaré mi primera asistencia del turno de oficio: fue a una mujer acusada de robar a su vecina. El objetivo del robo era pagar 80.000 pesetas en una clínica abortiva porque, con 24 años, ya tenía 3 hijos y no podía permitirse otro. La nula educación sexual que tuvo la llevó a mantener relaciones sexuales sin método anticonceptivo con 18 años y quedó embarazada de su primer hijo. Los siguientes hijos vinieron en similares circunstancias. Sin embargo, la pobreza en la que vivía le impedía criar adecuadamente a los hijos que ya tenía y no quería tener otro más, de ahí que quisiera abortar y necesitara el dinero para ello.

Algunos pueden pensar que ese problema se podría haber solucionado dando el niño en adopción. Puede ser, no lo sé. 

La cuestión es que, en manera de elección sobre un embarazo, volveremos a 1985, época en la que el aborto era delito para el que lo practicaba como profesional médico o enfermero, como simple "hacedor" del aborto o como madre que quería abortar. Meteremos en la cárcel a aquellas mujeres que no desean tener un hijo, independientemente de si han sido violadas y han quedado embarazadas, de si será sano o de si se pondrá en peligro la vida de la madre. Qué más da, serán delincuentes a los ojos de los tribunales. 

Poco me importa si lo serán a los ojos de Dios, porque no creo en él, las consideraciones morales de cada uno, que queden para cada uno. De la misma manera que yo respeto la religión de otros, que otros respeten mi moralidad, sobre todo cuando la misma me atañe solo a mi y a nadie más. No olvidemos que un feto no es una persona, lo será cuando haya vivido completamente desprendido del útero materno, pero mientras esté dentro del cuerpo de una mujer no es una persona y el aborto no puede ser considerado como homicidio o asesinato.

A partir de la aprobación de esa reforma que impulsa el ministro Gallardón las mujeres acudirán a abortar a clínicas clandestinas, con mala gestión, peor salubridad y malas artes. También podrán acudir de fin de semana a Londres, con un bonito pack de aborto más alojamiento y desayuno. 

Y digo yo, si el señor Gallardón no va a tener mi embarazo, ¿por qué debe decidir de antemano si yo puedo abortar o no?

Para leer, Clandestinas, de Elvira Lindo, columna que suscribo palabra por palabra.

lunes, 11 de marzo de 2013

Reflexión sobre la figura femenina pública

(o cómo me he hecho un lío con ésto y no he sabido explicarme bien).

Hay cosas que no entiendo de este país y que me merecen una reflexión:
1. Elena Valenciano, portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, cerró su cuenta en Twitter porque había recibido amenazas contra sus hijos. Los comentarios que recibió en diversos medios digitales son de escarnio hacia ella, justifican que por su posición pública reciban insultos y amenazas sus hijos.
2. Pilar Manjón, presidenta de la Asociación de Afectados por el 11-M, que perdió a un hijo en el atentado y que era sindicalista en aquella época, es vilipendiada cada vez que se acerca la fecha, con afirmaciones del estilo de que se duda de que su hijo fuera en uno de los trenes.

Es curioso como en ambos casos se criminaliza a la víctima, no a los acosadores que vierten esas opiniones. La culpa es de ellas, por ser quienes son o representar a un sector de este país. Además, es destacable como esta misma actitud no se da contra los hombres. ¿Por qué?

Anoche Documentos TV emitió un reportaje estadounidense sobre la figura de la mujer en política y cómo se desprecia la figura femenina con alusiones y comentarios despectivos. En España, dentro de lo que cabe, aún tenemos políticos y figuras de opinión "educados" y no se sacan demasiado los pies del tiesto, pero vi cómo se dirigen en EE.UU. a figuras como Hilary Clinton y otras senadoras, tanto por compañeros como por periodistas y es para estar poniendo querellas por injurias y demandas contra el derecho al honor a troche y moche y todos los días.

No sé si la conclusión de esto es que frente a las mismas desgracias o situaciones se evalúa diferente a mujeres y hombres. No termino de encontrar las palabras adecuadas para lo que quiero decir y me cuesta hacer entender lo que quiero expresar, pero tengo la sensación de que aún falta mucho tiempo para poder llegar a las siguientes situaciones:
 1. A las mujeres que están en política o en la vida pública en general hay que juzgarlas por sus actos, sin entrar en desconsideraciones personales, familiares o sobre su aspecto.
 2. Mientras haya agresiones de este tipo (que siguen siendo agresiones, aunque sean verbales), celebrar el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, seguirá siendo necesario.

jueves, 31 de enero de 2013

Los papeles de Bárcenas

Hoy ha publicado el periódico El País la contabilidad "en negro" del ex-tesorero del PP, Luis Bárcenas, donde se reflejan las donaciones al partido y los pagos que recibían los altos cargos del mismo. En esa contabilidad aparecen desde nuestro Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hasta ex-ministros, actuales presidentas de comunidades autónomas y otros sujetos que se han movido durante años por la cúpula del PP. 
En el año 2011 sufrí una inspección de Hacienda porque en Noviembre de 2010 justifiqué al 100% unas facturas de taller de coche y de gasolina, cuando, por ser autónoma, sólo podía justificar el 50%. Por declarar de más 104 euros me impusieron una sanción de 525 euros. Afortunadamente para mi, como fue un error de mi asesoría, se hicieron ellos cargo del pago.

¿Por qué coño controlan a los ciudadanos de a pie como si les fueran los presupuestos generales del Estado en ello y los políticos que se han estado embolsando enormes cantidades en dinero negro, que han hecho EREs falsos, que han metido a enchufe a todo el mundo, no los controlan como a mi?

Mientras tanto, me han subido el IVA, el IRPF, la gasolina, la cesta de la compra... Yo, que podría ser promotora de empleo y crear uno o dos puestos de trabajo si tuviera facilidades legales para ello, he tenido que reducir la apertura de mi despacho a tres días semanales porque no me puedo permitir pagar más de gasoliina que de alquiler y trabajo dos días desde casa para ahorrar dinero.
Si los políticos tuvieran decencia, decoro y vergüenza, dimitirían de sus puestos en los partidos políticos y de sus puestos en el gobierno, se convocarían elecciones generales al gobierno central y a los gobiernos autonómicos y locales que están pringados de escándalos. Pero no va a ser así, por desgracia.
Con razón no nos pueden ni ver en el extranjero, nos dirigen personas amorales que usan de su posición política, del poder que les ha dado el pueblo, para beneficiarse en nombre propio, para lucrarse particularmente. En un país como Japón, por ejemplo, con esta noticia de los papeles de Bárcenas, alguno se haría el harakiri. Pero en esta España de pandereta, seguiremos adelante como si no pasara nada y volveremos a votar a los mismos perros, aunque con distinto collar.

sábado, 29 de diciembre de 2012


El 28 de diciembre de 2007 se murió mi tía Paqui, hermana de mi madre. Al día siguiente, cuando su nombre apareció en las esquelas del periódico, llamó un antiguo novio suyo al tanatorio de la C/ Ricardo Gil, un novio que hacía más de 30 años que la había dejado plantada. Se disculpó por lo que había hecho, pero ya no tenía sentido esa disculpa.
Mi primo Alex  le ha hecho esta canción tan bonita, que me ha hecho llorar.
 

Aquí os dejo la reflexión que escribí en el anterior blog: "Cuando la vida se va", respecto de la muerte de mi tía.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Pienso como un abogado

Me encanta ver qué poco sabe la gente de la Justicia en España y de la abogacía en este país. Tanto, como para que un científico reduzca una línea de trabajo legal a que los abogados construimos una realidad tras llegar a una conclusión y no a la inversa, investigando para llegar a un conclusión. He leído este post de Pere Estupinya, un bioquímico que escribe desde Washington DC. 

Textualmente, dice respecto a unos abogados conocidos "... Me dicen que les llega un cliente pidiendo que defienda sus intereses en un caso, se plantean unos objetivos, y empiezan a buscar pruebas que los respalden. Aparentemente lógico. No nos suena extraño. Pero no puedo dejar de pensar que representa el proceso inverso de la metodología científica: el investigador primero busca evidencias y luego saca conclusiones. En cambio el abogado parte de unas conclusiones y a posteriori busca pruebas para defenderlas. Incluso trata de esconder las que le sean contrarias. Algo chirría..." 
La base de nuestro Derecho moderno está en la norma escrita y codificada por materias (Código Penal, Código Civil, Leyes procesales...). Y el trabajo de un abogado pasa por interpretar la norma, norma que se hace en un momento histórico determinado y que con el tiempo, no cambia tan rápido como cambia la sociedad. Torres muy altas debieron ceder para que en este país todo el mundo tuviera derecho a un juicio justo, a un abogado en su defensa y a que se le escuchara en un pleito. Todos mis clientes tienen derecho a una defensa justa, sean simples padres que quieren divorciarse, drogadictos que roban bajo los efectos del "mono", comunidades de vecinos estafadas por albañiles chapuceros o parados que no quieren que los echen de sus casas por no poder pagar el alquiler o la hipoteca.

Cuántas veces los abogados hemos oído decir que trabajamos mejor cuando cobramos mejor. En 8 años no sólo no me he hecho rica, sino que estoy con el agua al cuello de lo poco que gano. Y, como yo, el resto de la mayoría de compañeros, a los que también nos afecta esta crisis. El grueso de la abogacía de este país lo componemos autónomos que trabajan agrupados para pagar menos gastos, en torno al 85% de abogados españoles.

El sistema americano de Justicia no es aplicable en España, no es un ejemplo a seguir. La gente tiene en la mente las pelis de juicios americanas, pero si se informan un poco, con un mínimo de rigor, sabrías que en España somo como la serie "Turno de Oficio", aquella de los años '80. En Europa se sigue el llamado Derecho Continental, basado en la codificación de la norma (instaurada por Napoleón Bonaparte) y en EE.UU. se sigue el Derecho Anglosajón, basado en las sentencias anteriores, ya que, por tradición, no hay norma escrita.

Antropológicamente está demostrado que cuánto más grande es una sociedad (aldea, pueblo, ciudad, país) más necesarias son las normas de convivencia y, entre ellas, están las normas legales. Normas que todos queremos aplicar a nuestro antojo, pero que los abogados debemos decir al cliente lo que se puede y no se puede hacer.

Por último: las pruebas para un caso no se buscan. Están ahí o no están. Si tienes que buscarlas, es que las vas a "fabricar" y estarás mintiendo, serás un mal abogado.

domingo, 26 de agosto de 2012

Convencionalismos socio-familiares

Cuando se entra en la dinámica de tener una pareja estable, la vida te cambia radicalmente. Ya no eres "tú", ahora hay un "nosotros" y con base en él bascula todo tu tiempo libre. Quitando de lado los momentos ceremoniales más destacados (bodas, navidades, etc.), los huecos que quedan libres para el disfrute del ocio se conjugan en común o, al menos, eso es lo que socialmente está bien visto.

Este verano, por circunstancias de trabajo, mi marido cogió sus vacaciones en julio y yo, en agosto. Arañando tiempo al calendario laboral, pude reservar tres días de semana que, unidos a un sábado y un domingo, nos permitieron un pequeño viaje a Portugal, para visitar a unos amigos suyos. El resto de mis vacaciones han sido disfrutadas en el mes de agosto, vacaciones que distribuí entre un curso de pintura con Nono García, una limpieza general de la casa y una semana de visita en el Puerto de Mazarrón con mis padres, mientras Mr. Osako se quedaba en el pueblo trabajando. 

 Quedaba reservado el sábado 25 de agosto para comer con los suegros y la familia política, para celebrar San Ginés. Tras una alegre llamada de un amigo, mi fin de semana se organizaba comiendo con los suegros y saliendo por la noche por Cartagena con unos grandes amigos, de los que no disfruto abiertamente desde mi boda y entre los que se encontraba una amiga que venía desde Madrid. 

Unas horas después de dicha organización, con unos ánimos estupendos y muchas ganas de pasarlo bien, Mr. Osako me comunica que su madre ha cambiado la celebración familiar de comida a cena. Ante mi se planteaba una disyuntiva muy jodida: ¿hago lo que quiero o lo que debo? ¿Me voy de farra con mis amigos o me quedo en el pueblo con la familia? 

Maldita sea la hora en que me mis padres me inculcaron el valor del deber por encima del sentido del disfrute. Porque, como es de recibo en una persona bien educada, me quedé en la celebración familiar, aunque mientras cenábamos, mi mente estaba de la mano de esos amigos con los que hace meses que no estoy.

A veces me gustaría ser más egoísta y disfrutar más de la vida, pero no sé. Me comprometí hace una semana que estaría en la celebración del santo de mi suegro y, como buena nuera, allí estuve. Pero al llegar a casa y acostarme a dormir, mi mente viajó 85 kilómetros y estuvo pendiente de un gin-tonic de divorciada (sin ser ella nada de eso), de una camisa de cuadros frente una pared cuadriculada, de un moreno resultón de camisa blanca, de unas gafapastas y una camisetica de rombos.

Chic@s del Sureste, os echo de menos.

P.D.: Cuando llegamos a la cena familiar, mi cuñada soltera no estaba, no había ido porque ella sí tenía otros planes con amigas y no los había cambiado.