jueves, 2 de julio de 2009

Regalos con corazón

Hay regalos que te esperas, pero no por esperarlos son menos regalos y los quieres y te gustan y disfrutas con ellos.

Hay regalos que no te esperas y que te pueden sorprender, tanto por buenos y geniales como por extraños y absurdos.

Y hay regalos hechos con corazón, con mimo, con ternura, con dedicación, con especial interés, porque son regalos escogidos especialmente para ti, elegidos para que te enamores de ellos.

El martes me regalaron uno de esos regalos hechos con corazón, tanto que me quedé sin palabras de agradecimiento suficientes para mi CdA, que me dio uno de los mejores regalos que me han hecho nunca: Sorolla 1863 - 1923.

paseo a orillas del mar
Paseo a orillas del mar

Uno de los grandes pintores españoles, quizá no tan conocido ni tan popular como Velázquez o Goya, pero con una obra que es luz, es movimiento, es magia, es pura poesía.

Quizá sus obras más conocidas sean las dedicadas a los baños, las bañistas, las mujeres paseando al sol por la playa, sin embargo, hay muchos retratos, muchas escenas costumbristas, que convierten a Joaquín Sorolla en un pintor todo-terreno, lo mismo daba pintar caballos a orillas del mar en gran formato que pintar retratos de amigos y conocidos, hacer retratos de su familia, "fotos" a pincel y óleo de sus queridos hijos...

nadadores, jávea
Nadadores, Jávea

mis hijos
Mis hijos


Pocos saben que Sorolla fue algo más que un pintor costumbrista. Supo como nadie reflejar las injusticias que se veían a pie de calle, la miseria de algunos estratos sociales, pero lo hizo con una ternura y un "savoir faire" que nos conmueve y nos llega al corazón.

Triste herencia
Triste herencia

trata de blancas
Trata de blancas

Pero no quiero dejar un mal sabor de boca, quiero contaros más cosas, como que la mayoría de desnudos femeninos que tiene son de su propia mujer Clotilde. O que le hizo a su hija mayor 33 retratos desde su más tierna infancia hasta que murió. Que fue un hombre que amó a su familia por encima de todo, que se construyó una casa que se convirtió en el Museo Sorolla tras su donación al Estado Español por su familia. Pocos saben que sus cuadros no son pequeños bocetos que colgar en el salón, son enormes telas que hacen de la estancia en la que cuelgan un auténtico museo de la luz. Porque a pesar de todo lo que podamos decir de él, nadie como Joaquín Sorolla, valenciano, supo captar ese sol mediterráneo que iluminaba sus modelos, bien fueran al aire libre bien dentro de una estancia.
Porque si debo elegir un cuadro por bello, me quedo con éste, que me parece sublime:

Mujer desnuda
Mujer desnuda

Gracias, Churri, por tan hermoso regalo.

3 comentarios:

tu CdA dijo...

Gracias a ti, por ser como eres.

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

Sorolla es tremendo, por su luz y por su mar.

la nena dijo...

tu Cda es un bonico del tó!