viernes, 24 de julio de 2009

La Mar de Músicas: Yann Tiersen

Siempre que voy a la Mar de Músicas a un concierto, pienso que va a ser el mejor concierto de ese año. Siento como la excitación se va apoderando de mi conforme subo por la cuesta del Parque Torres y espero ansiosa que comience el espectáculo.

Sentada en las duras butacas del auditorio del parque, una dulce voz anunció a Yann Tiersen, mundialmente conocido por la estupenda banda sonora de "El fabuloso destino de Amélie Poulain", de la que vendió más de 700.000 copias. Sin embargo, precisamente, aquéllo que lo encumbró también fue lo que lo encadenó. En cierta ocasión dijo que "no hay nada peor que hacer aquello que la gente espera", pero el 80% de los asistentes al concierto de anoche esperábamos que no saliera a tocar un grupo de guitarras desafinantes y canciones repetitivas hasta la saciedad.

Para primera muestra, un inglés más largo que un día sin pan se dedicó a cantar una canción de dos estrofas y cuatro acordes, pero distorsionando el sonido con efectos especiales que parecía que estaban matando al gato. Más de media hora para dos canciones.

Y otra espera más de media hora para escuchar al Sr. Tiersen, que salió cuando los pitidos fueron ya numerosos. Y si hay algo que a mi me revienta es esperar una hora para ver un concierto así: los escenarios de La Mar de Músicas son relativamente pequeños y la gente no necesita ser calentada, ya viene con ganas de música, lo que tienes que hacer es salir y adelante.

Entrando ya en materia con Yann Tiersen, salió en plan "diva del rock", cuando no lo es ni mucho menos. Guitarras eléctricas a mansalva, mucha batería, más distorsiones y efectos de sonido, pero tan burdos y tan repetitivos que se me hizo el concierto de 1 hora y media demasiado largo. Es cierto que es un virtuoso de la música y que hizo un solo de violín aceptable, pero no es lógico rechazar aquéllo que te ha dado fama y dejar completamente de lado los sonidos de acordeones y piano y sustituirlo por tocar la guitarra al lado del amplificador y lograr que el sonido se acople, porque para eso no pago yo 20 euros, sino que me voy a casa de mi hermano y le digo que me deje su guitarra y me pongo a tocarla yo, que no sé. A todo esto, la letra de las canciones fue inexistente y cuando cantaban o bien era para gritar literalmente la letra "A" o bien para repetir tropecientas veces la misma estrofa.

Sr. Tiersen, si quiero ver un concierto de rock, me voy a ver a los Rolling Stones. Si quiero escuchar guitarras a mansalva, me voy a ver a AC-DC. Yo he venido aquí a escuchar lo que lo ha hecho famoso, déjese de gaitas y tóqueme algo de "Amélie" o de "Goodbye, Lenin", que para eso pago 20 euros por verlo tocar 1 hora y media.

Pero el público de la Mar de Músicas es muy sabio y respondió con la frialdad con que se merecía este concierto: todo el mundo sentadito, aplausos corteses al final de cada canción, no se pidieron bises (si bien salió por voluntad propia) y los que estaban en primera fila, se quedaron quietos como pasmarotes (menos el colgao que veo todos los años sin camiseta que se movió un poco al principio hasta que se aburrió y se sentó).

Y es que difícilmente podrá superarse aquella noche de tango tan maravillosa que pasé junto con el Sr. Skyzos, disfrutando de una antología del tango argentino, pasando por tangos tradicionales cantados por Cristóbal Repetto al más puro estilo Carlos Gardel, siguiendo por la inimitable Adriana Varela hasta acabar con Bajo Fondo Tango Club, del enorme Gustavo Santaolalla. Aquél sí que fue un gran concierto y esto sí que es unir música tradicional con nuevos experimentos musicales. Que ustedes lo disfruten: "Perfume".


3 comentarios:

Nelibri dijo...

Menos mal que no acudí, porque me quedé sin entrada.

Isica dijo...

Nosotros sí fuimos al concierto. Y al final, nos levantamos... y nos fuimos, antes de que terminara. El "colgao" que baila nos dio un concierto en el auditorio hace unos meses... En uno de sus bailes me dio un manotazo ;)

vainilla dijo...

Vaya por Dios, siento lo del concierto. Me hubiera encantado el recital de tangos, que son mi debilidad, aunque el experimento este que has puesto con ritmos modernos no me va mucho, yo soy muy clásica. Mi favorito: Malena