miércoles, 24 de enero de 2007

MIS CANCIONES FAVORITAS (XII)

Navegando por el youtube, me he encontrado esta canción, una de las que más me gustan. Una música tan bonita, con esa cadencia y ese ritmo que van subiendo, los instrumentos que se van sumando poco a poco y un final delicioso. Sin embargo, la letra me tenía traumatizada, creo que fue la primera vez que tomé conciencia de que también se podían contar historias tremendas con las canciones. La canción se llama "Pedro Navaja" y es de Rubén Blades, al que quizá reconozcáis porque ha actuado como secundario en un montón de pelis de Hollywood, sobre todo haciendo de latino o de poli. Esta canción es la de la B.S.O. de "Pedro Navaja", película mexicana de 1983.


PEDRO NAVAJA

Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
con el tumbao que tienen los guapos al caminar.
Las manos siempre dentro 'el bolsillo de su gabán
pa' que no sepan en cual de ellas lleva el puñal.

Usa un sombrero de ala ancha de medio lao
y zapatillas por si hay problema salir volao.
Lentes oscuros pa' que no sepan que está mirando
y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando.

Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
va recorriendo la acera entera por quinta vez.
Y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
que el día está flojo y que no hay clientes pa' trabajar.

Un carro pasa muy despacito por la avenida
no tiene marcas pero to' saben que es policía.
Pedro Navaja las manos siempre dentro 'el gabán
mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar.

Mira pa' un lao, mira pal' otro y no ve a nadie
y a la carrera pero sin ruido cruza la calle.
Y mientras tanto en la otra acera va esa mujer
refunfuñando pues no hizo pesos con que comer.

Mientras camina del viejo abrigo saca un revólver
y va a guardarlo en su cartera pa' que no estorbe.
Un treinte y ocho Smith and Wesson del especial
que carga encima pa' que la libre de todo mal.

Y Pedro Navaja puñal en mano le fué pa' encima.
El diente de oro iba alumbrando to' la avenida.
Mientras reía el puñal le hundía sin compasión,
cuando de pronto sonó un disparo como un cañón.

Y Pedro Navaja cayó en la acera mientras veía
a esa mujer que revólver en mano y de muerte herida
a él le decía: Yo que pensaba: hoy no es mi día, estoy salá.
Pero Pedro Navaja tu estás peor: no estás en na'.


Y créanme gente que aunque hubo ruido nadie salió.
No hubo curiosos, no hubo preguntas nadie lloró.
Solo un borracho con los dos cuerpos se tropezó.
Cogió el revolver, el puñal, los pesos y se marchó.

Y tropezando se fue cantando desafinao,
el coro que aqui les traje y del mensaje de mi canción:

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
Pedro Navaja matón de esquina el que a hierro mata a hierro termina.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
Maleante pescador, mal anzuelo que tiraste,
en vez de una sardina un tiburón enganchaste.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
Cinco millones de historias tiene la ciudad de Nueva York.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
Como decía mi abuelita: El que ríe ultimo ríe mejor.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
Cuando lo manda el destino no lo cambia ni el más bravo,
si naciste pa' martillo del cielo te caen los clavos.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
Barrio de guapos cuidao en la acera.
Cuidao camara' que el que no corre vuela.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ay Dios.
Como en una novela de Kafka el borracho dobló por el callejón.