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miércoles, 31 de octubre de 2012

Pienso como un abogado

Me encanta ver qué poco sabe la gente de la Justicia en España y de la abogacía en este país. Tanto, como para que un científico reduzca una línea de trabajo legal a que los abogados construimos una realidad tras llegar a una conclusión y no a la inversa, investigando para llegar a un conclusión. He leído este post de Pere Estupinya, un bioquímico que escribe desde Washington DC. 

Textualmente, dice respecto a unos abogados conocidos "... Me dicen que les llega un cliente pidiendo que defienda sus intereses en un caso, se plantean unos objetivos, y empiezan a buscar pruebas que los respalden. Aparentemente lógico. No nos suena extraño. Pero no puedo dejar de pensar que representa el proceso inverso de la metodología científica: el investigador primero busca evidencias y luego saca conclusiones. En cambio el abogado parte de unas conclusiones y a posteriori busca pruebas para defenderlas. Incluso trata de esconder las que le sean contrarias. Algo chirría..." 
La base de nuestro Derecho moderno está en la norma escrita y codificada por materias (Código Penal, Código Civil, Leyes procesales...). Y el trabajo de un abogado pasa por interpretar la norma, norma que se hace en un momento histórico determinado y que con el tiempo, no cambia tan rápido como cambia la sociedad. Torres muy altas debieron ceder para que en este país todo el mundo tuviera derecho a un juicio justo, a un abogado en su defensa y a que se le escuchara en un pleito. Todos mis clientes tienen derecho a una defensa justa, sean simples padres que quieren divorciarse, drogadictos que roban bajo los efectos del "mono", comunidades de vecinos estafadas por albañiles chapuceros o parados que no quieren que los echen de sus casas por no poder pagar el alquiler o la hipoteca.

Cuántas veces los abogados hemos oído decir que trabajamos mejor cuando cobramos mejor. En 8 años no sólo no me he hecho rica, sino que estoy con el agua al cuello de lo poco que gano. Y, como yo, el resto de la mayoría de compañeros, a los que también nos afecta esta crisis. El grueso de la abogacía de este país lo componemos autónomos que trabajan agrupados para pagar menos gastos, en torno al 85% de abogados españoles.

El sistema americano de Justicia no es aplicable en España, no es un ejemplo a seguir. La gente tiene en la mente las pelis de juicios americanas, pero si se informan un poco, con un mínimo de rigor, sabrías que en España somo como la serie "Turno de Oficio", aquella de los años '80. En Europa se sigue el llamado Derecho Continental, basado en la codificación de la norma (instaurada por Napoleón Bonaparte) y en EE.UU. se sigue el Derecho Anglosajón, basado en las sentencias anteriores, ya que, por tradición, no hay norma escrita.

Antropológicamente está demostrado que cuánto más grande es una sociedad (aldea, pueblo, ciudad, país) más necesarias son las normas de convivencia y, entre ellas, están las normas legales. Normas que todos queremos aplicar a nuestro antojo, pero que los abogados debemos decir al cliente lo que se puede y no se puede hacer.

Por último: las pruebas para un caso no se buscan. Están ahí o no están. Si tienes que buscarlas, es que las vas a "fabricar" y estarás mintiendo, serás un mal abogado.

martes, 27 de septiembre de 2011

Enrollarse

Hoy he tenido una vista de un recurso de apelación de menores. Mis clientes son gente de las que opinan que, o todo blanco o todo negro y yo me había preparado a conciencia el asunto.

Tras denegarnos la práctica de la prueba, hoy sólo íbamos a ratificarnos en nuestros escritos y a decir cuatro líneas. Yo llevaba preparados 6 folios.

El abogado contrario (apelante) ha comenzado su disertación de manera dubitativa, dando rodeos y hay que confirmar que ha sido breve (pero malo, es su manera de hablar).

El fiscal se ha adherido a lo manifestado por el abogado apelante y yo me he explayado todo lo que he querido y más.

Tras terminar mi intervención, el juez ponente me ha dicho que las alocuciones finales son simples ratificaciones de nuestros escritos, que no debería haber leído tanto.

Reconozco que me cuesta mucho aprenderme las cosas de memoria y que, quizá, debería haber sido más breve. Pero lo que no entienden los jueces es que este trabajo es de doble vía: la primera hacia el juez, que requiere brevedad y la segunda hacia el cliente, que quiere que te explayes y presentes su caso como si fuera el del 11-M.

Mientras siga trabajando, me seguiré enrollando.

lunes, 6 de junio de 2011

Micropost (XXXVII)

Yo ya no sé como decirles a los clientes que los juzgados van más retrasados que nunca.

Cómo le explico a un trabajador despedido y al que le dejaron a deber las bajas que le pagaba la Seg. Social a la empresa (y que la empresa debía pagarle a él) que su juicio por reclamación de salarios está señalado para el 7 DE MARZO DE 2012...

miércoles, 6 de abril de 2011

COFIDIS APESTA

Acabo de recibir un cliente de turno de oficio, a la vista y con cruzar dos palabras con él, se nota que tiene una minusvalía mental. Tiene 37 años y ha venido porque Cofidis le reclama casi 3500 euros por una compraventa de algo no pagada.

Según me cuenta, él firmó un papel a un chico que le propuso trabajar en Cofidis. Lo firmó a pies juntillas, creyéndose todo lo que le decían, al prometerle que le pagarían 1200 euros al mes. En realidad, firmó un contrato de compraventa de bienes muebles a plazos, por valor de 2900 euros, con un interés mensual de 1'52%.

Con los pocos datos que tengo, sé que han estafado a este chico, ya que:

1º.- No se especifica qué objeto se compra, tampoco figura la firma del vendedor.

2.- Los datos relativos a su identificación y trabajo son erróneos, sólo figura de manera correcta su DNI, su nombre y su primer apellido.

3º.- La identificación del comercial es errónea: no se aprecia el nombre y el DNI tiene un número que no sabes si es un 3 ó un 5.

4º.- No se le dio copia del contrato

¿Qué ha pasado entonces? ¿Algún trabajador de Cofidis tenía que cumplir objetivos de clientes y estafó a un pobre señor? Creo que sí.

Ahora el juzgado le reclama 2900 euros de principal y 600 de intereses. Pero ya tengo preparada la defensa...

lunes, 18 de octubre de 2010

Trabajo

Volver al trabajo a la vuelta de vacaciones fue un puro infierno. Había mucho por hacer y pensé, tonta de mi, que el trabajo disminuiría conforme fuera pasando el mes. Pero no ha sido así y he tenido muchas cosas pendientes encima de la mesa, que tenían que salir sí o sí. He incumplido mi autoimpuesto horario de trabajo y he perdido mucha vida familiar a costa del despacho.

Además, he hecho gala de una intensa vida social y he podido disfrutar de varios fines de semana en compañía de amigos y familiares. Tanto Mr. Osako como yo hemos ido a la playa, a comer arroz con costra (muy recomendable), a visitar a amigos que no vemos a menudo y nos hemos deleitado con todo ello. Tanto, que sólo hemos parado un fin de semana en casa desde el mes de Septiembre.

Llegó el puente del Día de la Hispanidad y no pudimos disfrutarlo, porque Mr. Osako trabajaba, pero cuando salió del trabajo volvimos a la playa.

La vuelta al trabajo el día 13 se antojaba normal y pacífica, pero un pequeño favor hecho a la mujer de un cliente volcó mi semana y la puso patas arriba. En plena debacle para asistir a una señora en un juzgado por rayar un coche, debía contestar una demanda y mandarla por correo urgente a Cieza, el tiempo se echaba encima, puesto que había perdido un tiempo precioso en comisaría y debía recuperarlo.

Para no perder más tiempo, me quedé a dormir en casa de mis padres y abandoné mi vida de pareja por una noche. Ya sé que no es nada del otro mundo (de hecho, no fue la primera vez ni será la última), pero el hacerlo obligada por las circuntancias del trabajo no me hizo sentir muy bien que digamos. En casa de la Marquesa de Coñohondo me sentí muy arropada y querida, como siempre que voy, pero no es lo mismo dormir en tu antigua cama, que volver a casa a dormir con tu amor.

Al menos, compensamos ese tiempo perdido con una oferta inesperada de fin de semana. Me contrataron para celebrar una ceremonia de renovación de votos matrimoniales con motivo de unas bodas de plata y se celebraba en un exclusivo hotel con centro de thalasoterapia de Murcia. Gracias al organizador de dicho evento, nos alojamos en el hotel a un precio muy ventajoso y conseguimos recuperar el tiempo perdido. Lo ganado con la boda, lo gastamos en el hotel. Hemos pasado un fin de semana diferente y tranquilo, caro y lujoso y con ánimo de seguir disfrutando de nuestro tiempo juntos muchas más veces.

Además, me queda pendiente contaros que he vuelto a dar clases de capacitación para transportistas y que tengo un grupo grande y que me marcho a Zaragoza a finales de Noviembre para asistir, como organizadora y ponente a la I Jornada de Trastornos del Equilibrio organizada por ATEVERMA.

viernes, 30 de julio de 2010

VICTORIA

Hace ya un año y medio comencé con un expediente de extranjería en la comisaría de policía de Murcia. Asistí a una chica de nacionalidad colombiana, presenté mis alegaciones y solicité apertura de período de prueba.

Pasaban los meses y no tenía comunicación de la Oficina de Extranjeros. Amparándome en la caducidad del expediente por transcurso del tiempo, solicité la misma. Pero la Of. Extranjeros contestó diciéndome que el expediente ya se había notificado fehacientemente.

Ante mi extrañeza por este asunto, solicité copia del expediente, para examinarlo a fondo. Cual sería mi sorpresa al descubrir que se habían presentado alegaciones complementarias y que se había notificado la resolución de dicho expediente en otro domicilio.

Indagando, me presenté en la puerta de aquella dirección (muy céntrica y muy conocida) y descubrí que era el despacho profesional de un conocido abogado de Murcia. Ajá, me dije, te has colado conmigo, P.A.

Lo llamé e intenté hablar con él del asunto. No estaba disponible y le dejé recado a su secretaria. Tardó en llamarme cero coma dos segundos. Le expliqué el problema en que se había metido y me dijo que lo hablaría con su empleado experto en extranjería. En dos días me había solicitado la venia y pedido mi número de cuenta para pagarme la asistencia.

Aún así, con la venia solicitada y pagada la asistencia, me jodía ver cómo me habían toreado en un asunto tan serio como es la solicitud de venia y el traspaso de la misma a un compañero.

Por eso denuncié la situación en el Colegio de Abogados, para que tomaran las medidas disciplinarias pertinentes. Ni qué decir tiene que P.A. se defendió como gato panza arriba y con unos argumentos que desviaban la atención de su persona y la enfocaba en sus trabajadores. Cuando me dieron traslado de sus alegaciones, me tomé un tiempo para ir madurando mi respuesta. El último día de plazo presenté un escrito lleno de ironía y, en ocasiones, sarcasmo, que sé que ha sido objeto de reconocimiento por algunos letrados-diputados de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados.

Hoy me han dado la resolución al expediente sancionador. P.A. ha sido sancionado con "la sanción consistente en suspensión del ejercicio de la abogacía por ploazo de tres meses por la comisón de la descrita falta muy grave".

Esta resolución se puede recurrir ante el Consejo General de la Abogacía Española. Pero yo hoy he cantado VICTORIA con júbilo y alegría.

lunes, 19 de julio de 2010

Disquetes y disqueteras

No os lo vais a creer. Esta mañana me ha preguntado mi procuradora si mi ordenador tenía disquetera. Casualmente resulta que sí, puesto que es una torre hecha por un amigo ajustada a mis necesidades y "por si acaso", le pusimos disquetera.

En un procedimiento contencioso, el Ayuntamiento de XXXXX(con unos 13.000 habitantes) ha presentado el expediente administrativo en CD, a lo moderno. Faltaba un documento relativo a una notificación a un banco (en total, 3 folios) y ha dado traslado de dicho documento POR DISQUETE. Así, como suena.

Por tanto, ante la pregunta de mi procuradora, le he dicho que me pasara los disquetes (eran 3) y que yo se los miraba. Mi asombro ha ido en aumento cuando, en cada disquete, hay un sólo documento en *.pdf, el mismo, con 5 páginas en total. Y mi sorpresa ha tocado techo cuando he visto que el Secretario del Ayto. ha firmado el escrito CON FIRMA DIGITAL.

En resumen: ¿tienes firma digital pero me mandas el traslado de un documento de 5 páginas en disquete? ¿Estamos tontos o qué?

martes, 8 de junio de 2010

Micropost (XXXV)

Hace dos años firmé un reconocimiento de deuda con mi ex-jefe. Me debía 5.954'35 euros por trabajos realizados y no cobrados. De esa cantidad, sólo me pagó 2.141'92 euros. Aún me debe 3.812'43 euros y creo que va siendo hora de reclamárselos.

martes, 11 de mayo de 2010

Condenando sin pruebas

Hace ya algunas semanas, en un post que tengo dedicado a las "malas actuaciones", me pusieron este comentario, que reproduzco al 100%.

Justificar a ambos lados"Hola...he encontrado tu blog buscando como defenderse de las personas malas que se cruzan en tu vida...y veo que eres abogada y quiero contarte mi caso,a mi sobrino lo denuncio su pareja por malos tratos que no han existido, lo detuvieron, y por supuesto lo condenaron sin pruebas, porque no habia ninguna solo la palabra de la chica...la jueza que parece que es adivina...bueno como todas las juezas de violencia de genero de murcia (soy de murcia) que adivinan no les hacen falta pruebas de ningun tipo... se creyo todo lo que dijo,c uando en la primera declaracion (en el cuartel de la guardia civil) dijo una cosa en la segunda dijo otra y en la tercera otra,a un y asi lo condenaron a dos años de alejamiento y 51 dias de trabajo sociales... una verguenza lo que esta pasando con la violencia de genero... es una maquina de matar a mujeres y a hombres, flaco favor les estan haciendo a las que verdaderamente son mujeres maltratadas... pobres hombres como se enamoren de malas mujeres...y o doy gracias a Dios por haber tenido dos hijas,p orque ser hombre hoy es una desgracia...me gustaria me contestaras...y que conste que soy mujer y he parido a dos hijas pero lo que esta pasando es una verguenza..."

Aunque no tengo por costumbre contestar comentarios, éste se merece una especial consideración.

La persona que comenta, anónima, dice que a su sobrino lo han condenado sin pruebas. Y que a las juezas de violencia de murcia no les hacen falta pruebas y son adivinas. Termina diciendo que la condena es de 51 días de trabajos sociales (en beneficio de la comunidad, se llaman) y a dos años de alejamiento. Este es el parámetro sobre el que hay que contestar.

  1. 1.Condena sin pruebas. Permitidme que os diga que eso es imposible. Basándonos en el principio general "in dubio, pro reo" o "ante la duda, a favor del reo", en España no se puede condenar a nadie sin pruebas, aunque sean mínimas. De ser así, esa sentencia se podría recurrir y, es más, todo el proceso podría recurrirse por irregular. Es más, en un proceso de violencia doméstica, la figura del Ministerio Fiscal es la que defiende la legalidad, a mi se me ha dado el caso (varias veces) que ante una simple declaración de una perjudicada contra la declaración del supuesto agresor, el Fiscal ha pedido la absolución del imputado y no se le ha condenado. Así que, persone usted, señora, pero sin pruebas, no se condena a nadie.
  2. 2. Las Juezas de Violencia de Género de Murcia son adivinas. Hay casos en los que se ve a la legua que la persona es culpable. No es sólo lo que se dice en un interrogatorio, sino cómo se dice, cómo se expresa la persona. Por desgracia he visto maltratadores que, amparándose en una figura excepcional de buena persona, de vecino intachable, eran verdaderos verdugos de sus víctimas. No hace falta ser adivino para ver cuando un maltratador miente, porque ha algunos se les caza al vuelo y las juezas de violencia llevan ya algunos años en el oficio, no es que sean adivinas, es que no se las engañan.
  3. 3. Condena de 51 días de trabajo en beneficio de la comunidad. Aquí está la clave. El sobrino de esta señora será o no culpable, pero ha aceptado su culpabilidad y ha llegado a un acuerdo con el fiscal y la acusación particular para no ir a la cárcel, aceptando una condena de naturaleza "menor" a la prisión. Los trabajos en beneficio de la comunidad sólo se imponen si el acusado (del delito que sea) está conforme, si hay conformidad, si hay aceptación de los hechos. Con esta aceptación de los hechos se consigue que la pena se rebaje en un tercio de su petición y que se pueda sustituir por trabajos en beneficio de la comunidad.
Estimada lectora, me temo que su sobrino le ha contado lo que ha querido que los demás sepan. Ojalá condenaran a tantos y tantos agresores que he tenido delante de mi sin pruebas. Pero la realidad es que muchos "se escapan por las puertas abiertas" porque no hay pruebas de cargo contra ellos. No pretenda usted venderme la bondades de su sobrino porque él mismo aceptó su culpabilidad, llegó a un acuerdo, se le rebajó la pena y se le cambió por unos trabajos en beneficio de la comunidad que cumplirá cuando pueda, de acuerdo con su horario laboral y personal.

*NOTA: Cualquier comentario fuera de tono, lugar o altisonante será eliminado, así que pensad bien antes de escribir.

martes, 2 de marzo de 2010

Malas actuaciones

Hoy es uno de esos días en los que te coinciden dos señalamientos para juicio en la misma mañana. Tienes que pedir por favor al segundo juzgado de que te aplace la vista o que te la atrase para el final de la lista.

El primer juicio es un caso de maltrato. Por circunstancias que no vienen al caso, han pasado casi 3 años desde que se cometieron los hechos. Los testigos tienen ya desdibujado en la memoria lo que ha ocurrido. Gran problema se me plantea, pues tengo que conseguir que coincidan sus declaraciones.

El segundo juicio es de quebrantamiento de condena de orden de alejamiento. Los sujetos son homosexuales y hay una actitud de acoso y derribo por parte del contrario que le hace poner en peligro su propia seguridad.

En el primer juicio, la víctima-testigo declara sin atisbo de dudas a pesar de que fiscal y abogado de la defensa intentan desmontar su versión de los hechos. Es mi cliente y declara muy bien. La testigo principal de los hechos, su amiga, comienza a declarar. Y empieza a actuar. Sé que lo hace para proteger a su amiga, sus respuestas son tajantes, pero son mentira. No es lo que habíamos hablado en un principio, no está declarando lo que a mi me había contado antes en el despacho ni siquiera lo que me ha dicho media hora ante en la puerta del juzgado. Intenta proteger a su amiga a toda costa y está mintiendo tanto que se etá notando. Es una mala actriz.

En el segundo juicio, el denunciante llega con aire compungido. Intenta ser víctima de un delito, un papel que no le corresponde, ya que él, de motu propio, se ha convertido en un acosador hacia su ex-pareja, por un odio profundo de ex-novio despechado. Su actitud chulesca hace mella en mi cliente, que empieza a revolverse nervioso y a empezar a temblar. Se plantea un problema procesal y el juez nos pide llegar a un entendimiento entre las partes. La abogada contraria despliega un arsenal de argumentos y habla y habla y habla y habla... Yo me muestro más tranquila y sólo hablo cuando se me pregunta o se dirigen a mi. Me siento apocada ante tanta verborrea. Al final se retiran las acusaciones mutuas y mi cliente queda con una sensación de impotencia que conozco muy bien, pues yo misma me siento así.

Esta mañana he tenido dos malas actuaciones. Una, la de una testigo. Otra, la mía. Gajes del oficio.


martes, 23 de febrero de 2010

Micropost (XXXIV)

Mirando discos duros externos para el despacho, el canon a pagar es de 12 euros más IVA en unidades de 320 y 640 gigas.

¿Por qué coño tengo que pagar un canon a la SGAE para almacenar MI TRABAJO?

¿Puedo hacerme socia y pedirles mi porcentaje por las demandas que hago, por los escritos redactados y por la información grautita que hay en internet y que almaceno en mi disco duro?

Lo mismo ocurre con los cedés y deuvedés que compro y que utilizo para guardar la información referente a mis bases de datos de clientes y mis archivos definitivos.

Hasta las mismas narices, oigan.

jueves, 28 de enero de 2010

Tenemos chica nueva en la oficina...

...que se llama Maricarmen y es divina.

Maricarmen (o Sra. Maricarmen para ser más exactos) se dedica a las labores de limpieza de este nuestro despacho tan marrano y tan sucio que tenemos mis dos compis y yo. Vamos, que limpia sobre limpio, porque afortunadamente somos tres chicas hacendosas y, a lo sumo, lo que más hay es pelos que se nos van cayendo de la cabeza y alguna motica de polvo perdía por el pasillo (y no estoy de coña).

Pero claro, la Sra. Maricarmen tiene un hoyo dentro del pecho que no la deja vivir. Porque dice que venir a limpiar aqui es sentirse un poco inútil, porque no hay nada sucio (en eso difiero yo, que a mi me gusta el lavabo bien reluciente y si te tiras dos semanas sin pasarle un poco de Don Limpio ya no brilla tanto).

Por ello se ha liado a limpiar a fondo las distintas estancias comunes que le dejamos*. El primer día, de toma de contacto, limpió el lavadero, el cual está amueblado con dos ventanas, una planta seca, un bote de pintura de 5 kg (al que le queda menos de medio) y dos bolsas con brochas y un rodillo. Lo dejó jaspao-jaspao, que diría mi abuela.

Pero el segundo día se vino armada de un potente producto químico y se dedicó a limpiar las manivelas de las puertas. Y vaya si limpió. Frotó tanto y tan a conciencia que quitó el suave brillo dorado del pomo de la puerta de la casa hasta dejarlo en un gris mate horroroso.

Lo mejor de todo es que, orgullosa de su labor, me señaló que había limpiado el pomo de la puerta, porque estaba muy sucio y yo, clarostá, tuve que alabarla por ello. Eso sí, no se me olvidó decirle que mi placa de la puerta sólo se limpia con un paño suave y con limpiacristales, que es capaz de borrarme las letras del vinilo.

*Inciso: por motivos obvios, la Sra. Maricarmen sólo pasa la escoba y la fregona por nuestros despachos, pero no limpia el mobiliario.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Familia Corleone

A veces me gustaría formar parte de una familia de la mafia al estilo Corleone, con un Don Vitto que pusiera los puntos sobre las íes. O, de alguna manera, ser el propio Don Vitto y poder tomarme la justicia por mi mano y destrozar a los que destrozan la familia. O, incluso, poder decir: ¿vienes a mi casa a molestarme el día de la boda de mi hija?.

Todo esto viene por el hecho de que tengo varios asuntos pendientes con alguien de mi familia. Uno de esos asuntos lleva y trae cola desde el mes de Mayo. Y se estaba a punto de llegar a un acuerdo. Pero el día 24 de Diciembre, día de Nochebuena, ese alguien de mi familia me llamó y me dijo que ya había cerrado el asunto, que el día 26 quedaba con la otra parte para firmar el acuerdo. Le dije que me parecía muy mal tratar el asunto a mis espaldas si yo llevaba desde Mayo con él y peor me parecía que firmara algo sin consultarlo antes conmigo.

Al verse acorralado, pensó mejor el asunto y volvió a llamarme varias horas después para pedirme que le redactara el dichoso acuerdo. Le dije si era consciente del día en que estábamos. Me dijo que sí, pero que se lo hiciera, por favor. Le contesté que de ser él un cliente normal, se aguantaría hasta el lunes, que me estaba jodiendo el día de Nochebuena y el tiempo que estaba pasando con mis padres, pero que se lo haría.

Y allí me tenéis, en uno de los pocos días del año que, realmente me tomo libre, trabajando a las 6 de la tarde.

Y es que hay familias que no respetan nada, ni lo más sagrado.

Don Vitto Corleone no lo hubiera permitido.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Los hombres que no amaban a las mujeres (y las mujeres que no se amaban a sí mismas)

En la última guardia que tuve de viololencia doméstica sólo tuve una asistencia, la cual se desarrolló por unos derroteros inesperados.

A las 9 de la mañana me llamaron del 112 para comunicarme que había un caso en un pueblo de Murcia y que estábamos citados en el juzgado a las 10. Como siempre sé cómo van estas cosas, llegue un poco más tarde y aún así, los únicos presentes en el juzgado éramos el guardia jurado, el funcionario y yo, ni siquiera había ido mi cliente.

Sobre las 11 llega la víctima de violencia, joven madre de 23 años, con una niña de 15 meses. Comenzamos a hablar de lo sucedido y me cuenta que ha sufrido un maltrato físico continuo desde el miércoles (y era sábado), que de madrugada se presentó la Guardia Civil en su casa y se la llevó al hospital y a él lo detuvieron. Tenía un parte con diversos golpes por el cuerpo y el labio partido.

En apenas 1 hora me estuvo contando el infierno diario que vivía con su pareja, algunos años mayor que ella. También me contó que no era la primera vez que sufría agresiones de una pareja, que ya había sido asistida por ser víctima de violencia con el padre de su hija. Me comentó que incluso la obligaba a mantener sexo con terceras personas.

Intenté apoyarla y decirle que todo saldría bien, pero la apatía que encontraba en sus respuestas me preocupaba mucho. Cuando le comenté si no tenía el apoyo de su familia, una risa descarnada salió de su boca y me dijo que para su familia ella era una vergüenza, que sus padres no podrían soportar la idea de tener que volver a verla en un juzgado porque ellos, familia de rancio abolengo en el pueblo, "no eran carne de juzgado".

Eso fue algo que me sorprendió mucho, la verdad. Para el padre de la chica, de una educación estricta y severa, las apariencias estaban por encima de cualquier cosa, bajo ningún contexto o pretexto sus padres podrían volver a pasar la bajeza de verse otra vez en boca de todos por tener a una hija víctima de un maltratador, por lo que ella nada diría a sus padres.

Esto me hizo pensar muy mucho en el libro de S. Larsson, "Los hombres que no amaban a las mujeres". En él se cuentan una serie de batallitas familiares de unos individuos que infravaloran a la mujer hasta el punto de llegar al asesinato. Sin embargo, hay alguien que rompe con todo y, lejos de apocarse y quedarse a la merced de esos hombres, logra salir adelante.

La comparación con la situación que tenía delante era evidente para mi. Mi cliente se encontraba rodeada de un grupo familiar que sometía a la mujer a los dictados de la conciencia e ideas de la figura paterna. Si era una vergüenza denunciar por maltrato, debía retraerse todo a la nada y dejar las cosas como estaban, a pesar de que fueran los vecinos quienes realmente denunciaron la situación a la G. Civil.

No sólo existen hombres que no aman a las mujeres y que las obligan a doblegarse a sus órdenes, es que también hay mujeres que piensan que deben estar sometidas a los dictados de sus hombres.

Hay mujeres que no se aman a sí mismas y que evitan declarar en el juzgado.

Hay mujeres que retiran las denuncias por maltrato, porque tienen roto el corazón, las ideas y la autoestima.

Mientras haya mujeres que no se amen a sí mismas, existirá el maltrato.

lunes, 30 de noviembre de 2009

MIcropost (XXIX)

Tengo esto un poco abandonado, pero tiene su explicación: tengo mucho más trabajo del que pensaba y voy a tope con él.

He llegado ya al mismo número de expedientes que el año pasado y creo que lo superaré este año, el sábado tengo guardia y con que sólo tenga una asistencia, ya habré superado en 1 al 2008.

Por lo demás, ya os pondré una fotico del despacho "alternativo" que me estoy montando...

jueves, 19 de noviembre de 2009

Descalabros profesionales

El pasado viernes hice el mayor de los ridículos hechos hasta ahora en un juzgado por mi. Y lo peor es que fue en el Tribunal Superior de Justicia de Murcia, que es que no podía haber otro más elevado en la región.

Enresultadeque el abogado contrario impugnó mediante recurso de apelación la sentencia que condenaba a su cliente a 15 años de prisión por el asesinato del mío, los que me leéis a menudo sabéis a qué caso me refiero. Y, obviamente, yo respondí a ese recurso.

Pues la primera, en la frente. Me equivoqué de recurso. Tenía que haber contestado con una impugnación al recurso de apelación y contesté con un recurso supeditado de apelación, que es como decirle al del recurso inicial "sí, pero no", es decir, sí estoy de acuerdo con lo que dices, pero no, porque sería así o asao.

Ya sé que son cosas que pasan, que es normal que me equivoque, que como no tengo nadie con quien comparar un caso de tribunal del jurado (ninguno de mis conocidos y amigos en la carrera ha tenido uno antes) me lo como yo todo. Pero jode. No veas cómo jode.

Segundo asalto. Citación a las 10:30 horas del día 13 de Noviembre. A las 10:32 se abre la puerta y dice la funcionaria: "Audiencia pública". Entra el abogado contrario y se sienta. Entro yo, paso por detrás del acusado y me siento. Comienza la vista y el presidente del tribunal me indica que no es ése mi caso. Miro estupefacta (pero estupefacta de morirse) al acusado y veo que, efectivamente, no es el acusado de mi caso. Me disculpo porque me he confundido con la hora y con el hecho de que el abogado contrario sea el mismo en ambos casos. Me levanto y me siento entre el público.

Risas entre las chicas pasantes del abogado contrario, que no se rieron en mi cara, pero sí delante de mi, puesto que me senté detrás. Ridículo total delante de 20 alumnos de la Escuela de Prácticas, que no se rieron, pero me miraron con cara de pena.

Se celebra la vista de la otra apelación. Tras una hora y media de alegaciones absurdas y redundantes, comienza la vista de mi apelación. Me pongo la toga, me subo al estrado y me siento. Habla el contrincante, desgrana una serie de hechos ya sabidos por todos, pero reinterpretados bajo el prisma de su oposición a la sentencia. Después, mi intervención.

Ante todo, pido perdón por haberme sentado cuando no me tocaba, pero resalto tres cosas: el apelante es el mismo letrado en los dos casos, la funcionaria no ha especificado el caso a ver, sólo ha dicho "audiencia pública" y era la hora señalada para mi apelación. Disculpas aceptadas. Acto seguio hago ver mi ignorancia ante casos como el que nos ocupa y resalto que me he equivocado en el recurso, que si se me permite corregir, quisiera hacerlo. Se me concede y aprovecho para criticar la extraña redacción de un artículo horrible, el 846 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Entro en el fondo del asunto y resalto con sentencias del Tribunal Supremo los hechos más relevantes para mi defensa: sí hubo alevosía, la confesión del acusado no era relevante, puesto que el testigo lo reconoció de haberse producido anteriormente un altercado con él y los hermanos de la víctima y la reparación del daño causado no llega ni siquiera al 20% de la indmenización de condena, por tanto, no son aplicables como atenuantes ni la confesión ni la reparación del daño.

Para terminar, habla la Fiscal, que resalta que este caso es un claro ejemplo de asesinato con alevosía digno de estudiar en los libros, ya que tiene todos los componentes. Resalta que se adhiere a todo lo expresado por la acusación particular (o sea, yo), ya que los argumentos esgrimidos son los correctos en este caso (lo que me sienta como una bomba de oxígeno increíble).

Termina la vista y se declara visto para sentencia.

Ya os diré qué tal.

viernes, 23 de octubre de 2009

Reforma Judicial

Ayer estuve en unas charlas que ha organizado el Colegio de Abogados sobre la nueva reforma judicial que vamos a ver en breve. Y en breve me refiero a que se aprobó el pasado día 15 por el Congreso de los Diputados de manera definitiva y que se publicará, casi con toda probabilidad, el lunes en el BOE. Si las cosas salen como dicen, vamos a pasar unos meses largos algo atareados.

La clave de la reforma será la modernización de la Justicia, que la tenemos anclada en el S. XIX. Ahora mismo, un Juzgado (o Tribunal) tiene un número variado de funcionarios a su servicio, dependiendo de la zona geográfica en donde se encuentre y del número de ciudadanos de esa zona. Pero la población ha crecido exponencialmente desde el año 85 (última reforma de demarcación y planta judicial, es decir, de la ordenación de los juzgados por territorio) y los juzgados, no. Por eso hace falta una reforma urgente, a varios niveles.

  • * El primer nivel es aumentar el número de Juzgados, jueces, secretarios judiciales y funcionarios.
  • * El segundo nivel es diversificar los juzgados por materias. Esto conlleva que, por ejemplo, a nivel comarcal se creen juzgados especializados en asuntos de Familia, Violencia Doméstica y, ¿por qué no? en Delitos Urbanísticos o de Crimen Organizado (propuesta para poner uno en la Costa del Sol y va en serio).
  • * El tercer nivel es reorganizar los partidos judiciales, de acuerdo con el aumento o disminución de la población en las distintas provincias y regiones españoles.
Y para conseguir todo esto, además de utilizar nuevas tecnologías (pero que las utilicen ya, que algunas hay y se infrautilizan) se van a unificar las oficinas judiciales.
Si ahora cada juzgado está compuesto por un Juez, un Secretario Judicial y un número variable de funcionarios (divididos en tramitadores, gestores y agentes) la reforma va a remover todo el sistema desde los cimientos. Habrá un número de jueces y secretarios X. Y esos jueces y secretarios tendrán una unidad de apoyo de trabajo con un número pequeño de funcionarios a su servicio. Y, la clave está aquí, la tramitación y gestión de todos los asuntos de la misma materia (civil, penal, laboral, etc) se llevará a cabo mediante un sistema común procesal, que estará bajo el mando de un juez decano y un secretario judicial decano.

Otra de las mejoras estará en dotar de más radio de acción y actividad a los secretarios judiciales, para que puedan tener más trabajo procesal y menos jurisdiccional (es decir, participarán más en la tramitación del procedimiento, si bien no podrán juzgar los casos, pues esa es una tarea exclusiva del juez), pero sí que sus labores ayudarán a despejar los atascos que hay ahora, puesto que el juez prácticamente lleva todo el peso de las decisiones del juzgado, cuando hay cosas que no necesariamente judiciales, sino, digamos, administrativas, de mero procedimiento y puede realizarlas el secretario sin problema.

Por último, destacar un aspecto que ya es una realidad: las notificaciones que mandan los juzgados ya se realizan en los juzgados de Murcia a través de un sistema de correo electrónico protegido llamado Lexnet. Se pretende que, de aquí a 3 ó 4 años se hayan eliminado todos los archivos físicos en los casos que vayan entrando nuevos y se trabaje con todo digitalizado, incluidas las presentaciones de demandas y denuncias. Uno de los primeros tribunales en ir haciéndolo será la Audiencia Nacional, acompañada de 6 ciudades pioneras en esto, entre las cuales se encuentra Murcia.

A pesar de todo aún quedarán cosas que mejorar. Al menos nos estamos fijando en el mejor de los ejemplos: la Agencia Tributaria, de la que están copiando, con las salvedades pertinentes, su modelo de funcionamiento. El reto está en lograr ser tan eficientes como ellos a la hora de trabajar.

sábado, 17 de octubre de 2009

Amiguismos

Hay que tener amigos hasta en el infierno.

Ayer me encaminé hacia la Oficina Regional del Catastro armada de paciencia y un buen libro, porque temía que pasaría allí buena parte de la mañana para averiguar un nombre y una dirección. Iba con la certeza de que la información que me iban a facilitar me costaría, al menos, 25 ó 30 euros.

Apenas esperé 15 minutos y, para mi asombro, no me cobraron nada por la información.

Pero, claro, porque la persona que me atendió era del pueblo. En resulta de que yo iba con el encargo de un cliente a pedir el nombre del colindante de su bajo, ya que derribaron la vivienda que había allí y dejaron un solar mondo y lirondo, con la mala suerte de que cada vez que llueve, el agua se queda estancada junto al muro de la vivienda y ya ha cedido dicho muro, de manera que hay una enorme raja en el interior y en el exterior del bajo y hay peligro de que se siga abriendo. De ahí la necesidad de saber a quién pertenecía el solar, para reclamarles que impermeabilicen el muro y que acondicionen el solar para que no perjudique a mi cliente.

El funcionario, al ver el nombre de mi cliente, me ha dicho, anda, si este es de mi pueblo. Y nos hemos puesto a hablar, a explicarle de quién era hija yo, quiénes eran mis abuelos, qué es lo que quería y me ha dicho, déjate de certificaciones, yo te doy el nombre del titular y te ahorras el dinero, si es sólo eso lo que quieres. Dicho y hecho.

Si es que hay que tener amigos hasta en el infierno...

domingo, 4 de octubre de 2009

El informante

El jueves pasado, mientras batía mi récord personal de permanencia en un juzgado de guardia haciendo una única asistencia (salí a las 17.50 y sin comer), fui testigo del interrogatorio de un vulgar "tirabolsos".

En resulta de que allí había una chica con el brazo en cabestrillo que se la veía un poco dolorida. Le pregunté y me dijo que le habían dado un tirón del bolso dos chicos en una moto, que había intentado evitar que se lo robaran aferrándolo fuerte y que le habían dislocado el hombro.

Lo mejor fue cuando llegó el ratero. Para empezar, se le encontraron en su poder dos pasaportes: uno de nacionalidad venezolana y con un nombre que sonaba parecido a Richardson Teddy Maluenda y otro con nacionalidad colombiana y con nombre de Alexis Power (os lo juro). Claro, el cachondeo era ver con qué nombre se registraban las actuaciones judiciales. Y aquí viene lo bueno.

En la oficina judicial del juzgado de guardia estábamos: 4 funcionarios en sus respectivas mesas trabajando, la traductora de árabe (que estaba allí para otra cosa), la jueza, el fiscal, dos policías nacionales, el reo, la abogada del reo y tres abogados que estábamos esperando que nos llegara nuestro turno. Es cierto que la traductora y los otros tres abogados teníamos que haber esperado fuera, pero no teníamos más ganas, eran pasadas las 4 de la tarde y ninguno de nosotros habíamos comido nada de nada.

En esto de que el reo dice que se llama en verdad Richardson Teddy, que es venezolano y que el otro pasaporte es falso. Según diligencias de la policía, ambos pasaportes eran reales, es decir, que aunque el fulano no fuese colombiano, el pasaporte había sido expedido válidamente por las autoridades colombianas. Primer punto para el colega, que tiene dos nacionalidades, con dos nombres distintos y puede formarse dos personalidades diferentes.

Y en esto de que empieza a declarar que tiene 28 años (y no aparentaba más de 20), que durante muchos años ha sido miembro de una Mara, y que, en Venezuela, era informante de la policía. "¿Chivato?", le pregunta el fiscal. "No, chivato, no, informante: yo colaboraba con la policía para detener a delincuentes peligrosos de la mara". Todo esto lo decía con una seriedad y un aplomo que resultaban cómicos y hacía que nos partiésemos de risa. "¿Y cómo acabó usted en Murcia?", le volvió a preguntar el fiscal. "Pues porque se enteraron de que yo trabajaba para la policía y cobraba buena plata y me sentenciaron a muerte los de la mara. Y salí de mi país, a Colombia y me dieron nueva vida, porque la mara, donde te pilla, te mata. Además, que no miento, que mire qué tatuajes, que yo era de una mara". Y se levantó la camiseta y mostró un torso lleno de tatuajes de panteras, vírgenes, rosarios, su madre (sí, su madre), su perro... vamos, que era, talmente, como los malos malotes que salen en las pelis.

Y allí me quedé, pensando en cómo un miembro de una mara venezolana había salido de su país, conseguido una nueva identidad colombiana, estaba sentado esposado en un juzgado en Murcia, acusado de robo con violencia por intentar quitarle de un tirón un bolso a una chica.

jueves, 30 de julio de 2009

Micropost (XXIII)

No puedes llegar y plantarte aquí y decirme que el juzgado te está reclamando el pago de un préstamo que sacaste para que tu ex-novio se comprara un mercedes y ahora, cómo él no lo ha pagado y el préstamo está a tu nombre, te lo piden a ti.

¿En qué coño estabas pensando cuando hiciste eso?